Elementos imprescindibles para avanzar

Yaissel Sánchez Orta. Secretaria General UGT L´Alacantí – La Marina.

Elementos imprescindibles para avanzar ha sido el acuerdo al que hemos llegado los agentes sociales, un acuerdo de gran relevancia en su repercusión directa en el modelo actual que sostiene las relaciones laborales de este país. Un acuerdo de “medidas urgentes para la reforma laboral y la garantía de la estabilidad en el empleo y la transformación del mercado laboral” el cual recoge aspectos de gran relevancia que beneficiarían al conjunto de las trabajadoras y trabajadores. En este acuerdo, independientemente de cuestiones como la ultraactividad, la prevalencia de los convenios sectoriales, o medidas de flexibilidad como alternativas a los despidos, también se establece que los contratos de trabajo se presuman concertados por tiempo indefinido, pero estamos expectantes a su confirmación política en el Congreso de las y los Diputados.

Y si estamos expectantes ante está aprobación es porque la realidad de nuestro escenario laboral está marcada por un modelo precario donde se exacerba la temporalidad que bien lo sufrimos en esta provincia. La trampa de esta temporalidad arrastra una inercia de dimensión cultural que se convierte en un circulo vicioso que se retroalimenta, mermando por un lado los derechos laborales y por otro a nuestro entender restándole competitividad a las empresas. No se trata solo de una valoración sindical, sino que también está refrendado por los indicadores estadísticos que sitúan que la temporalidad alcanza prácticamente a nueve de cada diez contratos firmados y por ende la burbuja del empleo que se crea se desinfla con una abrumadora facilidad.

Este panorama que ha sido constantemente denunciado por UGT, es además un reclamo de Europa para poner a disposición del país los ingentes fondos de recuperación y resiliencia, que permitan un cambio de paradigma de un deteriorado mercado laboral y que al mismo tiempo contribuya a desterrar el desasosiego que la precariedad ha provocado a varias generaciones.

Por ello entendimos tanto los sindicatos como la patronal que esta era una oportunidad brindada – bien por el compromiso del Gobierno o por las circunstancias acaecidas- que no podíamos dejar pasar, realizando un ejercicio de responsabilidad, apartando nuestras diferencias y buscando que prevaleciese el diálogo y la negociación en aras de trabajar en aquellos elementos imprescindibles para avanzar por un bien común como país. Lo cual no limita nuestra exigencia sindical porque todavía quedan asuntos de gran envergadura dentro de la reforma que están pendiente de negociación.

Este acuerdo cuando se traduce a la realidad laboral, nos da una esperanza a todas aquellas mujeres y hombres que han vivido meses incluso años con puestos de trabajo temporales y con rotaciones que se manifestaban eternas mermando sus derechos, sin la posibilidad de vislumbrar un contrato indefinido que brindase una proyección de tranquilidad y de futuro.

Por eso exhortamos a la resistencia política sobre todo al Partido Popular que sea congruente con sus exigencias y sus posiciones, no se entiende que por un lado se quiera promulgar la necesidad de más recursos y Fondos Europeos para ayudar a la economía y a las empresas y por otro lado se pongan impedimentos que perjudican la adjudicación de los mismos.

Nos vemos en la necesidad de recordar que en los inicios de esta pandemia, desde los ámbitos locales se realizó en cada ayuntamiento un trabajo de análisis y participación social para crear documentos y proyectos que requerían de recursos económicos que superarían los presupuestos locales, convirtiéndose estos Fondos Europeos en una oportunidad nada desdeñable, esperamos que no se desperdicie todo el esfuerzo, todo el trabajo realizado en estos tiempos de incertidumbre y de pérdidas humanas y económicas.

El acuerdo alcanzado confirma la necesidad de aunar esfuerzos independientemente de las diferencias ideológicas, lo que nos lleva a abogar a que prime la responsabilidad política, y por eso opinamos que el conservadurismo no debe imponerse al bien común, frenando con argumentos estériles la oportunidad que nos brinda Europa. Este es el momento, no hay que dejar pasar la ocasión.