Jubilación anticipada: "Una oferta que no podrán rechazar"

Ismael Sáez Vaquero. Secretario general de UGT-PV

La Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT viene reivindicando largo tiempo una solución justa para aquellos jubilados y jubiladas que accedieron a la pensión correspondiente de manera anticipada en contra de su voluntad y que, como consecuencia de ello, padecen una penalización en sus pensiones por aplicación de los coeficientes reductores que no ha resuelto satisfactoriamente la reforma actual.

El asunto, para quien no esté familiarizado con el tema es el siguiente: Si un trabajador perdía o pierde su empleo como consecuencia de un ajuste en la empresa, vía ERE o mediante cualquier otra fórmula con igual propósito, y se veía o se ve abocado a la jubilación anticipada, dependiendo de la edad del trabajador, su pensión podía y puede verse penalizada entre un 6% o un 8% por cada año de anticipación a la edad ordinaria de jubilación en función de determinadas circunstancias. Estos porcentajes han variado ligeramente, así como la edad ordinaria que ha pasado de los 65 a los 67 años de edad, pero nada ha cambiado sustancialmente.

En román paladino esto significa, en el caso más extremo, la pérdida de un 40% de la pensión. Y da igual que tengas una larga carrera profesional con más de 40 años cotizados. Esta pérdida lo es de por vida, porque da igual que cumplas los 65 o los 67 años, tu pensión seguirá siendo un 40% inferior a la de cualquier otro u otra que con idéntica carrera de cotizaciones haya podido mantener su empleo hasta la edad ordinaria de jubilación.

Decimos que la oferta no se podrá o no se debería poder rechazar porque la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT no está demandando que, por el simple hecho de llegar a los 65 o a los 67 años, los trabajadores y trabajadoras afectados por la situación descrita vean desaparecer las penalizaciones en sus pensiones a las que nos referimos y pasen a cobrar el 100% que les hubiera correspondido de haberse jubilado de manera no anticipada.

Y no se trata solo de que seamos conscientes del efecto que la próxima jubilación de los llamados «baby boomer» puede tener sobre el equilibrio en las cuentas del sistema público de pensiones, sino que se reconoce que anticipar la edad de jubilación supone también el cobro anticipado de una pensión, aunque esta se haya visto reducida por los referidos coeficientes, y eso debe ser y es tenido en cuenta en la propuesta que, por ello mismo, no se debería rechazar.

Siguiendo con el ejemplo más extremo la formulación es la siguiente: Se puede entender que se considere injusto que alguien cobre el 60% de la pensión desde los 60 años hasta los 65 años y al cumplir esta edad pase automáticamente a cobrar el 100%. Pero del mismo modo habrá que reconocer como igual o más injusto, como sucede, que alguien se vea condenado a cobrar de por vida una pensión un 40% inferior a la que le hubiera correspondido de haber llegado a la edad ordinaria de jubilación. Es por esto que la propuesta establece la «edad de equilibrio» para poder liberarse de los coeficientes reductores y su consecuente penalización.

Veamos un caso hipotético: Un trabajador se jubiló a los 60 años; su pensión, que hubiera sido por los años cotizados y la cuantía cotizada de 1.000€ mensuales, se ve reducida en un 40%, por lo que percibe una pensión mensual de 600€. Durante 5 años ha estado recibiendo anticipadamente 8.400€ cada año (600€ x 14 pagas) lo que nos da un total de 42.000€ (5 años x 8.400€) que de no haber sido jubilado anticipadamente no habría cobrado. ¿Cuándo se alcanzará la «edad de equilibrio»?

A partir de los 65 años, ese mismo jubilado sigue cobrando 600€ (no consideramos las actualizaciones para no complicar el cálculo) por lo que cada año pierde 5.600€ (400€ x 14 pagas) respecto de cualquier otro jubilado no anticipado con idénticas carreras de cotización, de modo que transcurridos 7 años y 6 meses habrá devuelto los 42.000€ anticipados y alcanzado la «edad de equilibrio» (42.000/5.600 = 7,5)

Lo que la Unión de Jubilados y Pensionistas de UGT propone es que ese trabajador o trabajadora recupere el 100% de su pensión al alcanzar esa «edad de equilibrio» que en el ejemplo examinado sería a los 72 años y 6 meses de edad. Lo contrario significa, está significando, que esa pérdida de 5.600€ anuales se perpetúe año tras año.

Se trata simple y llanamente de que por idéntico esfuerzo contributivo al sistema se perciban idénticas cuantías o prestaciones. Responde al principio de igualdad más elemental y por ello se puede afirmar, sin lugar a dudas, que los jubilados anticipadamente están siendo discriminados por el sistema.

La propuesta de la Unión de Jubilados y Pensionista de UGT es justa, equilibrada y no discriminatoria, por lo que «no puede ser rechazada» y debe ser incorporada en la regulación pendiente del sistema de pensiones en nuestro país. Ya va siendo hora. A los jubilados y jubiladas anticipadamente ni les sobra tiempo ni les queda paciencia.