Freno en la creación de empleo en la Safor, aún con una evolución anual muy positiva.

La Reforma laboral vigente en el 2022 ha reducido notablemente el impacto negativo de la coyuntura económica internacional.

Según las cifras publicadas por el SERVEF, el paro registrado en el mes de diciembre del 2022 en la Safor, se ha situado en 11363 personas, es decir, 113 menos que en el mes de noviembre, con una disminución mensual del 0’98%. Por su parte, los datos anuales indican que tenemos en este mes 1651 parados menos que el mismo mes del 2021 lo que supone una disminución de desempleo anual del 12’69%.

En cuanto a la contratación, se han registrado 3608 contratos en diciembre 2022, lo que ha supuesto 1751 contratos menos que en el 2021 es decir un 32’67% de disminución interanual. Por géneros, 1831 han sido a mujeres (50’75%) y 1777 a hombres (46’25%). La contratación indefinida mensual es de 1435 contratos (un 127’42% más que el año pasado) y la contratación temporal es de 2157 contratos lo que significa un 39’77% en indefinidos y la temporal un 59’78%. Los contratos han sido tanto en los temporales como en los indefinidos, un 45’73% a jornada completa y un 54’27% a tiempo parcial.

Para Raül Roselló, Secretario General Comarcal de UGT-PV, “A pesar de que en la Safor hay un ligero estancamiento de la evolución del empleo en diciembre, este mes cierra el primer año en que comenzó a actuar la reforma laboral de 2021 con un balance muy favorable en aspectos como la contratación indefinida. En este mes de diciembre la proporción de contratos indefinidos ha sido de un 39’77% del total de los contratos, un valor muy superior con respecto al 2021 en el que se registraba un 11’77%.

Roselló indica que “uno de los problemas que hay que abordar es el el elevado número de parados de larga duración. UGT exige unas políticas activas de empleo efectivas con más medios y recursos, y específicamente un aumento drástico del número de orientadores laborales en los servicios públicos de empleo.

Otro problema es la elevada inflación, que no ha sido acompañado de una subida salarial que garantice la capacidad adquisitiva de las personas trabajadoras. La inflación, según las cifras provisionales, será en 2022 de un 8,4%, una cifra que dista mucho del 2,69%, porcentaje en que han aumentado los salarios en convenio hasta noviembre. Esto supone una pérdida de poder de compra de 5,3 puntos porcentuales. Por lo tanto, es fundamental aumentos salariales en convenio muy superiores y que se incrementen las firmas de cláusulas de garantía salarial. Para ello, sería óptimo alcanzar un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC)”.

Por otra parte, 2023 tiene que comenzar con una subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) que permita a las personas que menos renta tienen a mantener su poder de compra.”.

En resumen, para Roselló debemos empezar este nuevo año con: “políticas más eficaces contra el paro de larga duración, exigir a la patronal incrementos salariales justos y cláusulas de revisión salarial en los convenios colectivos para frenar la pérdida de poder adquisitivo de las personas trabajadoras. Asimismo, exigir al Gobierno que apruebe ya el incremento del SMI, que debe llegar a los 1.100 euros al mes para aliviar a las trabajadoras/es que menos ganan”.

Información básica Servicio de hogar familiar 2015