En la Ribera importante bajada del paro aunque se mantienen los bajos niveles de contratación y precariedad

Se debe garantizar la protección social para garantizar rentas y preservar la salud de los trabajadores .
- Según las cifras publicadas por el SERVEF, el paro registrado en el mes de octubre de 2020 en la Ribera, se ha situado en 21884 personas, es decir, 1971 parados menos que en el mes de septiembre, un descenso mensual del 9’07 %.
- Informe
Por su parte, los datos anuales indican que tenemos en este mes 3089 parados más que el mismo mes del 2019 lo que supone un incremento de desempleo anual del 16’44%.
En cuanto a la contratación, se han registrado 20432 contratos en octubre 2020, lo que ha supuesto 1206 contratos menos que en el 2019 es decir un 5’57% de disminución interanual. Por géneros, 7092 han sido a mujeres (34’71%) y 13340 a hombres (65’29%). La contratación indefinida mensual es de 1571 contratos y la contratación temporal es de 18861 contratos lo que significa un 7’69 % en indefinidos y la temporal un 92’31%. Los contratos han sido tanto en los temporales como en los indefinidos, un 82’48% a jornada completa y un 17’52% a tiempo parcial.
Raül Roselló, Secretario Intercomarcal de UGT-PV, indica que los datos del paro y contratación en la Ribera mejoran por el empleo creado en las campañas citrícola y del kaki así como en servicios públicos, especialmente en educación, sanidad y programas temporales de empleo de ayuntamientos, aunque manifiesta la necesidad de cambiar nuestro mercado laboral para eliminar las condiciones precarias en las que se crea cierta parte del empleo y sustituirlo por empleo de calidad, estable y que sea fruto de un nuevo modelo productivo.
Para Roselló. los ERTES están demostrando ser una herramienta de las más eficaces de cara a mantener las rentas de las personas y evitar la destrucción del tejido empresarial y de puestos de trabajo asociados a él, cuestiones fundamentales para poder salir lo antes posible de la crisis en la que nos encontramos. Por lo tanto, UGT considera que éstos deben continuar hasta que sea necesario.
Estos datos reflejan la necesidad de garantizar la salud en primer lugar, para permitir que la recuperación llegue con la menor incertidumbre posible evitando así los empleos temporales y las condiciones abusivas. Si la crisis sanitaria no se controla, la economía continuará viéndose afectada de manera negativa, por lo que se deben poner todos los esfuerzos posibles en que la sanidad sea la prioridad absoluta para que los puestos de trabajo y el tejido empresarial puedan comenzar su recuperación.
En el contexto actual, el sistema de protección por desempleo debe sostener la renta de aquellas personas que se han visto más afectadas por la pandemia. Y, de cara a su reincorporación al mercado laboral, urge poner en marcha unas políticas activas de empleo efectivas y suficientes y que los Servicios Públicos de Empleo cuenten con medios a su disposición para que la recuperación sea exitosa.
Además, en este sentido, Roselló insta a aprovechar este momento de excepcionalidad para que nuestro modelo productivo se base en un crecimiento sostenible, respetuoso con el medio ambiente y con un empleo basado en la calidad. El Plan de Recuperación, Transición y Resiliencia debe contener los elementos necesarios para cumplir estos objetivos.