Los datos de la EPA conocidos hoy confirman que Castellón sigue destruyendo empleo de forma dramática

Nuestra provincia ha perdido 71.200 empleos en los últimos cinco años


Los datos conocidos hoy de la Encuesta de Población Activa del primer trimestre de este año indican que 12.400 castellonenses han pedido su empleo durante los tres primeros meses del presente año, situando la cifra de desempleados y desempleadas en 93.500 personas y la tasa de paro en un 31,94%.

 

Los datos son contundentes y confirman cuan lejos esta nuestra provincia de la salida de la crisis  y rompen cualquier atisbo de esperanza en que en breve podremos volver a la senda de crecimiento económico y a la generación de empleo.

Estos datos, los peores en términos de empleo en nuestra historia, dibujan un sombrío panorama y confirman que la actividad económica en nuestra provincia es incapaz de generar empleo y esta sufriendo con especial saña los efectos de las políticas de recortes del gobierno central y la absoluta falta de reacción por parte del gobierno de la Generalitat Valenciana, que se muestra incapaz de articular medidas que permitan acelerar la reactivación económica y la generación de empleo.

La total ausencia de políticas de estimulo económico, unida a la drástica reducción de los recursos en materia de políticas activas de empleo están cercenado las posibilidades de recuperación de una provincia que en el inicio de la crisis (EPA IV trimestre de 2007) situaba su tasa de paro en un 7'37% lo que suponía 22.300 personas desempleadas. Cinco años después la tasa de desempleo se ha elevado 24'57 puntos lo que significa que en cinco años de crisis 71.200 personas ha perdido su puesto de trabajo en nuestra provincia.

Estas cifras suponen un drama desde el punto de vista económico, pero fundamentalmente desde el punto de vista humano ya que tras las cifras encontramos el autentico drama de la crisis que en nuestra provincia se traduce en que en estos momentos, según los datos de la EPA de IV trimestre de 2012,  hay 12.00 viviendas familiares en las que ninguno de sus miembros perciben ingresos ya sea por rentas de trabajo o por pensión de jubilación; en 46.300 viviendas familiares de nuestra provincia tan solo existe un preceptor de ingresos, bien por rentas del trabajo o por jubilación, y tan solo en 24.200 viviendas familiares de nuestra provincia existen dos o más preceptores de ingresos.

Estos datos, en los que se constata el incremento de hogares sin ningún tipo de ingresos o el incremento de aquellos en los que tan solo un único preceptor genera ingresos esta suponiendo un incremento de los niveles de pobreza en nuestra provincia y un incremento de la brecha social, lo que unido a la política de recortes en materias tan sensibles como las políticas de protección social, la educación o la sanidad están llevando a la exclusión social a miles de ciudadanos de nuestro entorno.

Frente a esta situación tan solo cabe un cambio en la orientación de las políticas económicas del gobierno de la nación que se dirigía a impulsar políticas de crecimiento económico que primen la creación de empleo, ya que el verdadero problema de nuestro país es el empleo y no la deuda. Así mismo es imprescindible que el gobierno de la Generalitat Valenciana se comprometa en un programa real de búsqueda de soluciones con los agentes sociales y económicos y con el resto de fuerzas políticas de la Comunidad Valenciana a fin de articular un paquete de medidas que nos permitan salir cuanto antes de la actual situación. La solución no es el descafeinado y vacío "Acuerdo de la sociedad civil por la Comunitat Valenciana" que impulsa el Consell, sino revitalizar el ámbito del dialogo social en nuestra comunitat y plantear soluciones posibles, cuantificables y que atiendan a los problemas reales de los valencianos y valencianas.

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