Resolución del III Comité Comarcal de la Plana Alta-Maestrat-Els Ports

El comité comarcal ordinario de la UGT Unió Comarcal Plana Alta-Maestrat-El Ports reafirma su preocupación por la situación del desempleo en las comarcas castellonenses, que durante este año ha alcanzado su nivel más elevado, con 60.809 desempleados y desempleadas en nuestra provincia según los datos del S.P.E.E. y 82.300 según la EPA del 1er. Trimestre de este año. El desempleo castiga a todos, pero se ceba especialmente en jóvenes y mujeres, bien por la pérdida de puestos de trabajo o por la precarización de sus condiciones laborales.

Aunque durante los últimos dos meses se haya producido una ligera disminución en el número de desempleados estamos aún lejos de marcar una tendencia consolidada hacia la creación de empleo, lo que augura posibles nuevas subidas de número de desempleados y una salida de la crisis lenta y duradera en nuestras comarcas.

Esta situación del mercado laboral, determinada por la situación de crisis internacional, se ha visto reforzada por nuestra excesiva dependencia de los sectores de actividad vinculados a la construcción (construcción de primera vivienda y residencial, cerámica, esmaltes, muebles y sectores auxiliares de estos) lo que nos ha llevado a pasar en tres años de un escenario de pleno empleo a encabezar todos los rankings en destrucción del mismo, y en ello también ha contribuido el desplome del sector servicios que ya acapara más del 50% de desempleados.

Ante esta situación  la UGT considera que la actual política de ajustes desarrollada por el gobierno central, y probablemente reforzada a partir de las últimas elecciones por los nuevos gobiernos municipales y autonómicos, va a seguir lastrando la salida de la crisis, ya que, tal y como manifestó nuestra organización, priorizar la lucha contra el déficit público frente a las políticas de expansión pública de la economía llevaría a nuestro país a una larga senda  de destrucción de empleo.

Así pues es necesario reorientar las políticas de gasto, racionalizándolo, pero manteniendo niveles de inversión pública que sirvan de elemento dinamizador de la actividad económica, que permitan incrementar los niveles de confianza, permitiendo así reactivar la inversión empresarial y elevar el nivel de consumo privado. Al tiempo que se hace imprescindible una reforma financiera que permita flujos de crédito para las empresas y los consumidores, sin los cuales es imposible garantizar una salida rápida de la crisis. Es más, resulta paradójico que en una crisis de marcado carácter financiero las medidas de reforma del sector financiero sean las últimas en tomar y las más ligeras.

Nuestra provincia debe hacer frente además a un arduo proceso de diversificación económica, apostando por nuevos sectores de actividad tanto de tipo industrial como de servicios. Debemos ser capaces de seguir produciendo productos vinculados al sector de la construcción y al mismo tiempo abrirnos a nuevos nichos de desarrollo industrial e incorporando mayor valor  añadido al sector servicios, principalmente al sector turístico, un sector todavía pendiente de explorar y explotar en su mayor parte.

Necesitamos, a juicio de UGT, nuevos sectores que permitan la creación de empleo estable, que garantice que nuestro territorio no volverá a sufrir una crisis de la magnitud de la actual, tal y como les sucede a otros territorios de nuestro país que están soportando mejor los envites de la crisis gracias a sus mayores niveles de diversificación económica.

En este escenario, y tras más de tres años de crisis, la apuesta de las administraciones públicas no puede pasar por reducir los niveles de protección social, habida cuenta de los elevados niveles de desempleo y de precarización de las condicionas sociales de muchos ciudadanos de nuestra provincia. En nuestra provincia un 27% de sus hogares tiene algún miembro en paro, lo que está llevando a muchos hogares al borde de la indigencia. Una sociedad como la nuestra no puede permitirse situaciones de este tipo.

Especial atención merecen los jóvenes y las jóvenes castellonenses, cuya tasa de paro se sitúa según la EPA  en un 54’06% para los menores de 24 años y un 28’70% entre los 25 y 34 años, una realidad que condena a gran parte de una generación a un fututo incierto en lo laboral y personal. Ello a nuestro juicio justifica los movimientos de protesta surgidos en los últimos meses, también en nuestras comarcas, que reclaman un cambio de modelo social, económico y de representación política. La UGT comparte gran parte de sus reivindicaciones y solicita de los responsables políticos que no miren para otro lado y dejen pasar la oportunidad de canalizar el descontento social en medidas que favorezcan a quienes más están sufriendo las consecuencias de esta crisis.

En estos momentos los ciudadanos y ciudadanas de Castellón, tras el reciente proceso electoral, necesitan que sus alcaldes y el Gobierno de la Generalitat centren todos sus esfuerzos en la creación de empleo y en la protección de los más desfavorecidos. En estos ámbitos la UGT seguirá siendo exigente, colaborando al mismo tiempo con todas aquellas iniciativas que desde el ámbito local, comarcal y provincial se dirijan en este sentido.

Es además momento de reafirmar la fortaleza de los servicios públicos como elementos de cohesión social y de protección frente a los avatares de la crisis. Solo garantizando una sanidad, una educación y una protección a las personas dependientes de calidad y desde el sector público fomentaremos una salida de la crisis más eficaz y más igualitaria, impidiendo que muchos ciudadanos se queden en el camino. Por ello la UGT desea mostrar su preocupación por los anuncios, más o menos encubiertos, en la línea de realizar ajustes, en definitiva precarizar, la educación, la sanidad pública u otros servicios de interés público tanto por la vía de la reducción de empleados públicos como por la precarización de los servicios prestados.

El Comité Comarcal quiere referirse en último término a la recientemente aprobada reforma de la negociación colectiva, lamentando en primer lugar el que no haya sido posible alcanzar un acuerdo con la patronal, y trasladando al conjunto de los trabajadores y trabajadoras de nuestras comarcas que desde la UGT se va ha seguir trabajando para que la negociación colectiva siga siendo un pilar básico en la defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras. Estamos seguros que independientemente del resultado final de la reforma nuestra provincia solo avanzará si dispone de sectores económicos con una negociación colectiva articulada y que, facilitando la adaptación de las empresas a las nuevas realidades del mercado, siga garantizando condiciones laborales dignas y salarios adecuados que permitan a los trabajadores desarrollarse personal y profesionalmente.

La UGT espera de las patronales castellonenses una agilización de los procesos de negociación colectiva abiertos en nuestra provincia, por lo que  vamos a realizar los esfuerzos necesarios para que dichos convenios, algunos de los cuales se han vistos afectados por el actual proceso de negociación colectiva, se cierren a la mayor brevedad posible garantizando un marco estable de relaciones laborales. Pero ello tan solo se puede producir, y se producirá, desde al acuerdo y el reconocimiento del papel que los trabajadores y las organizaciones sindicales que les representan juegan en actual marco de  relaciones laborales.

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