A cada cual lo suyo

Francisco Sacacia. Secretario General UGT Comarques de Castelló

Hace poco mas de dos años, empezó una pandemia que en otras circunstancias, con un gobierno de derecha, ultra-derecha, hubiera supuesto la destrucción de cientos de miles de puestos de trabajo, al igual que sucedió a partir de 2012 con la famosa y nefasta Reforma Laboral.

Cuando parecía que la economía estaba remontando, se produce la escalada vergonzosa, injusta e inexplicable de los precios de la electricidad, además de los de combustibles y del gas, agravados con el conflicto bélico de la invasión de Ucrania , por parte de Rusia, con los efectos que todo el mundo conoce, sobre las economías familiares y las empresas, con especial incidencia en uno de los motores de la economía provincial, como es el sector cerámico.

Por si todo lo anterior fuera poco, los autónomos y pequeños empresarios transportistas, realizan un paro, que no huelga, para solicitar mejoras en las condiciones de transporte, que en un principio parecía que estaba referido al precio de los combustibles, pero después no era eso, porque no aceptaban un acuerdo sobre la rebaja en dicho precio, que se había producido entre el gobierno y la patronal del transporte. Por supuesto, y que quede claro, desde UGT, no vamos nunca a oponernos a que se reclame lo que se considera que corresponde, y por lo tanto no estábamos en contra de esa demanda, aunque sí estábamos en contra de algunas de las medidas empleadas, como rajar ruedas, apedrear vehículos en marcha y agresiones a trabajadores que querían ejercer su derecho al trabajo, máxime cuando no era huelga, y los trabajadores por cuenta ajena, tenían que ir al trabajo, o sufrir las sanciones que les podían imponer sus empresas.

Este paro de los autónomos y pequeñas empresas del transporte por carretera, parecía la culminación de la “tormenta perfecta”. Precio de la luz por las nubes, precio de los combustibles desbocados, escasez de materias primas… sólo faltaba que el transporte parara, para complicar mucho mas la situación de la mayoría de los ciudadanos españoles, y del empleo de miles de trabajadores y trabajadoras, conforme se ha demostrado, con la cantidad de ERTES producidos.

A algunos, nos llamaba la atención, cuando decían que aunque se llegara a un acuerdo, ellos no desconvocarían el paro. También llamaba la atención, que muchos de los vehículos participantes en las marchas lentas, en vez de pedir soluciones, la consigna era pedir dimisiones de miembros del gobierno. Nos llamaba la atención, pero menos, la tendencia política de su portavoz. Y como colofón, el día de la manifestación en Madrid, donde una dirigente de VOX, le decía a “su” periodista que la denominara como sindicalista de Solidaridad, erigiéndose en representante de los manifestantes, y preguntando que donde estaban los sindicatos UGT y CCOO. Podía habernos preguntado a nosotros, y le hubiéramos dicho que nosotros representamos a los trabajadores por cuenta ajena, a esos conductores que en la provincia de Castellón llevan sin incremento desde el 2013, gracias a la Reforma del PP. Esa reforma que VOX(y el PP) ha votado en contra de su modificación, para evitar este de tipo de atropellos. Representamos a los miles de trabajadores y trabajadoras que cobran el Salario Mínimo Interprofesional, y por los que nos hemos manifestado incluso durante la pandemia, para su incremento, como al final así ha sido, mientras VOX(y el PP) votó en contra de ese incremento. Representamos a los miles de trabajadores que tenían contratos temporales y precarios, acordando su conversión en indefinidos. VOX también votó en contra.

Representamos a miles de pensionistas, que aún no consiguiendo todo lo que pretendíamos, si se ha podido garantizar el incremento de acuerdo al IPC. VOX y el PP por supuesto votaron en contra.

Tras lo anterior, yo me pregunto¿ A qué tipo de trabajador representa VOX, perdón, Solidaridad?