Ahora sí toca

Francisco Sacacia. Secretario intercomarcal de UGT-PV Comarques del Nord

La situación en la que nos encontramos condiciona toda nuestra forma de vida, tanto social como laboral, como no podía ser de otra manera. De hecho, durante los últimos meses, desde UGT nos hemos volcado mas en negociar diferentes tipos de ayudas y prestaciones para los trabajadores y trabajadoras afectados/as por ERTE, y empresas, sobre todo pequeñas y muy pequeñas, con verdaderos problemas de subsistencia. Con el convencimiento que desgraciadamente no se llega a todos, pero intentando que se destruya el menor tejido empresarial posible, ya que la recuperación ha de contar con todos, empresarios, sindicatos, trabajadores/as, pensionistas… sociedad en general. Hemos conseguido, diferentes medidas y pactos de reconstrucción, para minimizar el impacto, así como el Ingreso Mínimo Vital, para aquellas personas que carecen de cualquier tipo de ingreso, aunque también, habrá que revisarlo, porque su aplicación está siendo muy complicada.

Pero todas las medidas habrán sido en vano, sino somos lo suficientemente valientes, al mismo tiempo que coherentes, para tomar otras que nos conduzcan a un crecimiento sostenible y con empleo de calidad, a la par que unas pensiones dignas. Esto es lo que vamos a demandar desde UGT el 11 de febrero en unas concentraciones en todas las delegaciones y subdelegaciones del gobierno. Se va a exigir la derogación de la Reforma Laboral y de la Reforma del Sistema de Pensiones, y la subida del Salario Mínimo Interprofesional. Lógicamente estas concentraciones se van a ver afectadas, por la afectación del covid, por lo que la afluencia, va a ser mínima, pero suficiente para recordar al gobierno que a pesar de la situación en que nos encontramos, hay temas que no pueden esperar mas. Como lo es la subida del Salario Mínimo Interprofesional, que afecta a los sectores donde las condiciones son las mas precarias, ya que muchos convenios, se rigen en su aspecto económico por lo establecido en el SMI. Además, se daría cumplimiento a lo establecido en la Carta Social Europea, donde se determina, que el SMI se sitúe en el 60% del salario medio. Hay que recordar, que en el 2017, UGT puso en marcha la campaña ponte a 1.000 , para que ningún convenio tuviera su tabla salarial por debajo de ese umbral.

Desde que en el 2012, el gobierno impuso la Reforma Laboral, UGT se ha manifestado sistemáticamente en contra, ya que entendíamos que perjudicaba notablemente los intereses de los trabajadores y trabajadoras, conforme se ha demostrado. Aún en nuestros días, se arrastran las consecuencias de aquellas medidas que contribuyeron a empobrecer a una gran cantidad de trabajadores y trabajadoras. Solo voy a hacer referencia a los convenios colectivos. Gracias a aquella reforma, se eliminó la ultraactividad de los mismos y la prescripción de sus efectos, con lo cual sus nuevas contrataciones pasaban a depender del Estatuto de los trabajadores y SMI. A todos le suena el Convenio Provincial de Hostelería ¿verdad? Solo lleva desde el 2013, sin negociar. Por decisión de la patronal, por supuesto. También han proliferado como setas los convenios de empresa, ya que la Reforma les concedió prevalencia sobre los sectoriales, con lo que se rebajaron los salarios y las condiciones que tenían.

Y la derogación de la Reforma del Sistema de Pensiones del 2013 no puede esperar mas. Desde el mismo momento de su implantación, los jubilados y pensionistas de UGT, ya se manifestaron en su contra, alertando del empobrecimiento que iba a suponer para los pensionistas que había en ese momento, con incrementos del 0,25% de por vida, pero sobre todo para los futuros, haciendo uso del factor de Sostenibilidad, factor que por cierto, no se ha eliminado. De hecho, según cálculos de UGT , su aplicación representaría que las pensiones en el 2050 no llegarían al 50% de las actuales.

Por todo lo anterior, desde UGT decimos que: AHORA SÍ TOCA.

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