7 DE OCTUBRE DIA MUNDIAL DEL TRABAJO DECENTE

La Unión General de Trabajadoras y Trabajadores se une a la campaña de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) que este año, y con motivo de este día, centra su campaña en las trabajadoras y trabajadores de las plataformas digitales.

Estamos viendo cómo estás plataformas se aprovechan de las lagunas legales para obtener grandes beneficios mediante la explotación laboral, haciendo que sus trabajadoras y trabajadores sean "autónomos", alentando la competencia entre ellos para que ofrezcan su trabajo a la baja, fomentando indirectamente la explotación de trabajadores y trabajadoras en situación irregular o haciendo un uso abusivo de la subcontratación. Los trabajadores y trabajadores de las plataformas presentan generalmente un perfil de vulnerabilidad económica y social, que las plataformas son conscientes que les llevaran a aceptar cualquier condición.

Derechos laborales como disfrutar de vacaciones y permisos, quedarse en casa cuando se está enfermo, protección contra accidentes laborales o un salario por hora decente no es posible para muchos trabajadores y trabajadoras de plataformas digitales. Es injusto tanto para los trabajadores, como para la inmensa mayoría de las empresas que cumplen las normas, y para el erario público, porque las plataformas también, y con frecuencia, detraen cotizaciones a la seguridad social e impuestos, condenando a los trabajadores a una precaria protección social y perjudicando al conjunto de la sociedad al eludir las plataformas sus obligaciones fiscales y sociales.

En España la disposición que obliga a laboralizar a los trabajadores de las plataformas digitales de repartidores de reparto, entro en vigor el 12 de agosto pero las plataformas han encontrado vías alternativas para no cumplir la norma.

UGT sigue denunciando ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social la actuación de estas plataformas. Sin duda ha sido un avance la norma que conseguimos consensuar en el marco del Diálogo Social y que obliga a determinadas plataformas a la laboralización y a todas las empresas a informar a la representación de las trabajadoras y trabajadores de las reglas en que se basan los algoritmos que afectan a las condiciones de trabajo a fin de evitar sesgos discriminatorios.

Pero queda por extender la obligación de la laboralización al conjunto de plataformas que utilizan irregularmente trabajadores y trabajadoras autónomos. Ha llegado el momento de una acción política más decidida para regular y detener este modelo de negocio explotador, que en nuestro país está extendido alcanza a sectores tan sensibles como la prestación de cuidados o servicios domésticos.

Al igual que el movimiento sindical, el Parlamento Europeo pide que la legislación de la UE regule el trabajo en las plataformas y ofrezca a sus trabajadores y trabajadoras un trato justo.

Pero Uber y otras Plataformas están presionando con fuerza para que se cree un nuevo "tercer estatus" entre trabajador y autónomo. Las plataformas están presionando intensamente en Bruselas tal como lo hicieron en nuestro país para evitar que la norma que obliga a la laboralización se extendiera a otras plataformas y como lo sigue haciendo para no cumplir la Ley. No podemos dejar que consigan su propia ley a medida.

Acabar con los falsos autónomos. Las plataformas quieren que los trabajadores sean "autónomos" para que las empresas puedan evitar responsabilidades. Pero toda plataforma es o puede convertirse en un empleador. Por eso necesitamos una presunción de relación laboral. Esto garantizará que los trabajadores y trabajadoras sean respetados como empleados cuando la plataforma controla su trabajo, y que los auténticos autónomos puedan seguir siendo autónomos.  
Hacer que sean las Plataformas quienes presentar pruebas, no los trabajadores . Hoy en día, es el trabajador quien debe demostrar que es un falso autónomo. Eso es injusto. Esta carga de la prueba debe invertirse para que las empresas de plataformas tengan que demostrar que los trabajadores son realmente autónomos.
Controlar los algoritmos para frenar los sesgos en los mismos, a la hora de  organizar el trabajo y las condiciones de empleo. Debe establecerse un sistema de control, conocimiento por parte de los trabajadores y sanción, en su caso, sobre los algoritmos que decidan condiciones de trabajo o que lo organicen, sea estos utilizados por plataformas digitales o por otras empresas.  
Determinar que las empresas de plataformas siguen siendo empresas. Una Plataforma debe seguir las mismas normas y convenios colectivos que otras empresas de su sector.
Conseguir derechos para todos los trabajadores y trabajadoras de sectores de los cuidados a personas y domésticos, particularmente importante en España, periodistas, abogados o los músicos suelen estar en la misma situación que los trabajadores de las empresas de plataformas. Todos ellos falsamente autónomos, para beneficio de la empresa y perjuicio del propio trabajador y del país. La UE debe garantizar que todos los trabajadores, tengan los mismos derechos.
Exigir una solución europea para un problema europeo. La mayoría de las plataformas son empresas multinacionales, por lo que necesitamos una acción europea. Unos derechos adecuados para los trabajadores de las plataformas supondrán un cambio en la economía, ya que protegerán a los sectores con riesgo de trabajo en las plataformas en el futuro y pondrán el trabajo en las plataformas en la senda de la sostenibilidad.

 

              

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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