Nada más comenzar las pasadas Fiestas de Hogueras, apareció en diferentes medios de comunicación una noticia que relacionaba la disminución del servicio de autobuses en el Área Metropolitana de Alicante con la puesta en servicio de la línea 2 del tranvía.
Lo cierto es que la línea 24 de autobuses solamente comparte un 25% de su recorrido con la línea 2 del TRAM. Por su parte, la L. 2 del tranvía comparte solo un 33% con la L. 24 de bus. De las 14 paradas previstas en la L. 2 del tranvía, únicamente 6 coinciden con la ruta de la L. 24 de bus: Luceros, Mercado, Ciudad Jardín, Santa Isabel, Universidad y entrada a San Vicente. El 66% restante de la L. 2 no coincide con la L. 24 de bus. Cada una de estas líneas, en sus tramos no comunes, da servicio de transporte a zonas muy importantes de población. Así, la L. 24 de bus da servicio a los barrios de Campoamor, Altozano, Los Ángeles, Tómbola, centro y norte de San Viçent del Raspeig. Mientras, la L. 2 del tranvía, cuando preste servicio, atenderá los barrios de Goteta, Bulevard del Pla, Garbinet, Hospital General y Virgen del Remedio.
Por otra parte, la frecuencia de paso de tranvías, previstas en el Proyecto de la L. 2 para los próximos 4 años, es de 15 minutos. Actualmente, la L. 24 de bus tiene una frecuencia de paso de 7 minutos, y pretenden subirla hasta los 15 minutos.
Teniendo en cuenta los aspectos analizados, los planes previstos en el informe municipal suponen recortar en un 50 % los servicios de transporte en los barrios atendidos por a L. 24 de bus que no coinciden con la L. 2 del tranvía: Campoamor, Altozano, Los Ángeles, Tómbola, centro y norte de San Viçent del Raspeig. La situación se agrava si se cumplen las previsiones de subir la frecuencia de paso de las líneas urbanas que sirven a estas zonas.
Comenzamos el mes de julio con la noticia de que el Ayuntamiento recorta horarios y tramos en diversas líneas de autobuses. La mayor parte de estos recortes afectan a líneas de bus cuyo recorrido nada tiene que ver con la L. 2 del tranvía que, conviene recordar, todavía no ha entrado en servicio. Así tenemos la L. 9, que cubre el recorrido desde la estación de autobuses a las playas y se prevé la supresión de un tramo; o la L. 21, de Alicante a Campello, cuya frecuencia sube a los 30 minutos. Lo mismo tenemos que decir de las líneas que atienden los centros comerciales de Vistahermosa y Gran Vía. Respecto a las líneas de bus urbanas que comparten algún tramo con la L. 2 del tranvía, la supresión de ciertos tramos va a penalizar los tiempos de desplazamiento porque los usuarios deberán de esperar el trasbordo al tranvía (15 minutos).
Desde la Federación de Transportes de U.G.T. en l´Alacantí, entendemos que estos recortes de servicios en autobuses previstos por el Ayuntamiento de Alicante, suponen un ataque frontal a los derechos de los ciudadanos, en particular a la clase trabajadora, que es la que menos recursos tiene. Precisamente, en estos tiempos de crisis, las actuaciones de las Administraciones Públicas deberían de ir orientadas en sentido contrario, a aumentar los servicios de transporte público para facilitar la movilidad de los ciudadanos, evitando que se vean obligados a utilizar el transporte particular, con los consiguientes perjuicios económicos y medioambientales.
En este sentido, desde Federación de Transportes de U.G.T. en l´Alacantí, defendemos de manera firme la ampliación de los servicios públicos de transporte para el Área Metropolitana de Alicante, en sus diferentes modos:
La puesta en marcha de forma inmediata, de la línea 2 del tranvía. Tenemos que recordar que esta línea está operativa desde hace más de un año (con las vías construidas y los tranvías parados en los talleres de Campello), después de una inversión pública que supera los 140 millones de €. Existe en Alicante una empresa pública de transportes (F.G.V.) que gestiona de forma “impresionante” las líneas del TRAM, según todas las delegaciones extranjeras que nos han visitado. Aunque resulte increíble, la Consellería de Transportes no aprovecha estos recursos propios y sigue esperando a que una empresa privada se aventure a gestionar la L. 2, negocio que nos costaría a todos los ciudadanos otros 100 millones de €.
La puesta en marcha de la L. 2 del tranvía no debe plantearse como una excusa para reducir servicios de autobuses, sino como una oportunidad para mejorar el transporte del Área Metropolitana de Alicante. Se deben mantener las frecuencias actuales de la L. 24 de bus, destinando a las líneas y barrios con más carencia de transporte, los recursos de personal y vehículos que, en último caso, pudieran generarse.
Desde el punto de vista puramente laboral, la Federación de Transportes de U.G.T. en l´Alacantí no va a permitir que se destruyan puestos de trabajo en el transporte de Alicante. Los costes laborales de la L. 2 están calculados a la baja en el proyecto para hacer más atractiva la oferta. En este sentido, si a pesar de los inconvenientes técnicos y de coordinación, la Consellería finalmente adjudica a una empresa privada la gestión de la L. 2 del tranvía, la U.G.T. reivindicará para los trabajadores de la L. 2 las mismas condiciones laborales que tienen los trabajadores de F.G.V.
Por otra parte, la frecuencia de paso de tranvías, previstas en el Proyecto de la L. 2 para los próximos 4 años, es de 15 minutos. Actualmente, la L. 24 de bus tiene una frecuencia de paso de 7 minutos, y pretenden subirla hasta los 15 minutos.
Teniendo en cuenta los aspectos analizados, los planes previstos en el informe municipal suponen recortar en un 50 % los servicios de transporte en los barrios atendidos por a L. 24 de bus que no coinciden con la L. 2 del tranvía: Campoamor, Altozano, Los Ángeles, Tómbola, centro y norte de San Viçent del Raspeig. La situación se agrava si se cumplen las previsiones de subir la frecuencia de paso de las líneas urbanas que sirven a estas zonas.
Comenzamos el mes de julio con la noticia de que el Ayuntamiento recorta horarios y tramos en diversas líneas de autobuses. La mayor parte de estos recortes afectan a líneas de bus cuyo recorrido nada tiene que ver con la L. 2 del tranvía que, conviene recordar, todavía no ha entrado en servicio. Así tenemos la L. 9, que cubre el recorrido desde la estación de autobuses a las playas y se prevé la supresión de un tramo; o la L. 21, de Alicante a Campello, cuya frecuencia sube a los 30 minutos. Lo mismo tenemos que decir de las líneas que atienden los centros comerciales de Vistahermosa y Gran Vía. Respecto a las líneas de bus urbanas que comparten algún tramo con la L. 2 del tranvía, la supresión de ciertos tramos va a penalizar los tiempos de desplazamiento porque los usuarios deberán de esperar el trasbordo al tranvía (15 minutos).
Desde la Federación de Transportes de U.G.T. en l´Alacantí, entendemos que estos recortes de servicios en autobuses previstos por el Ayuntamiento de Alicante, suponen un ataque frontal a los derechos de los ciudadanos, en particular a la clase trabajadora, que es la que menos recursos tiene. Precisamente, en estos tiempos de crisis, las actuaciones de las Administraciones Públicas deberían de ir orientadas en sentido contrario, a aumentar los servicios de transporte público para facilitar la movilidad de los ciudadanos, evitando que se vean obligados a utilizar el transporte particular, con los consiguientes perjuicios económicos y medioambientales.
En este sentido, desde Federación de Transportes de U.G.T. en l´Alacantí, defendemos de manera firme la ampliación de los servicios públicos de transporte para el Área Metropolitana de Alicante, en sus diferentes modos:
La puesta en marcha de forma inmediata, de la línea 2 del tranvía. Tenemos que recordar que esta línea está operativa desde hace más de un año (con las vías construidas y los tranvías parados en los talleres de Campello), después de una inversión pública que supera los 140 millones de €. Existe en Alicante una empresa pública de transportes (F.G.V.) que gestiona de forma “impresionante” las líneas del TRAM, según todas las delegaciones extranjeras que nos han visitado. Aunque resulte increíble, la Consellería de Transportes no aprovecha estos recursos propios y sigue esperando a que una empresa privada se aventure a gestionar la L. 2, negocio que nos costaría a todos los ciudadanos otros 100 millones de €.
La puesta en marcha de la L. 2 del tranvía no debe plantearse como una excusa para reducir servicios de autobuses, sino como una oportunidad para mejorar el transporte del Área Metropolitana de Alicante. Se deben mantener las frecuencias actuales de la L. 24 de bus, destinando a las líneas y barrios con más carencia de transporte, los recursos de personal y vehículos que, en último caso, pudieran generarse.
Desde el punto de vista puramente laboral, la Federación de Transportes de U.G.T. en l´Alacantí no va a permitir que se destruyan puestos de trabajo en el transporte de Alicante. Los costes laborales de la L. 2 están calculados a la baja en el proyecto para hacer más atractiva la oferta. En este sentido, si a pesar de los inconvenientes técnicos y de coordinación, la Consellería finalmente adjudica a una empresa privada la gestión de la L. 2 del tranvía, la U.G.T. reivindicará para los trabajadores de la L. 2 las mismas condiciones laborales que tienen los trabajadores de F.G.V.
Alicante, 12 de julio de 2012.
José Sagredo López.
Secretario Gral. Sindicato de Transportes de U.G.T. – Alicante.
José Sagredo López.
Secretario Gral. Sindicato de Transportes de U.G.T. – Alicante.
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