Unión General de Trabajadores del País Valenciano

El paro registrado en la Comunitat Valenciana durante el mes de febrero ha aumentado en 13.422 personas, lo que supone un incremento del 2,7%, dejando el número total de desempleados en 506.989. Una situación, que, a juicio de la UGT-PV, exige determinación y urgencia para tomar las medidas que den un impulso a la actividad económica y a la creación de empleo. Para ello, es urgente impulsar las medidas recogidas en el PAVACE para aumentar la competitividad y, sobre todo, los niveles de empleo enmarcado dentro de un cambio de modelo productivo que permita una recuperación sólida y duradera.

Los mayores incrementos en el mes de febrero se producen en el sector servicios, con 7.790 desempleados más, mientras que el colectivo sin empleo anterior aumenta en 2.351, la agricultura y la construcción en 1.263 y 1247, respectivamente, y la industria en 771 personas.

Por otra parte, el desempleo de las mujeres ha vuelto a crecer por encima del desempleo de los hombres, una situación que se explica por el fuerte incremento en el sector servicios donde mayoritariamente están empleadas mujeres, mientras que el colectivo juvenil ve incrementar el desempleo en 3.186 personas, lo que para la UGT-PV genera un grave conflicto por cuanto dificulta en gran medida las posibilidades de independencia económica y les impide trazar un plan de vida.

Por provincias, en términos interanuales se mantiene el elevado incremento en Castellón que con, 12.820 nuevos desempleados, la sitúa entre las provincias con mayor incremento porcentual (26,86%) en el número de desempleados en el último año.  Por su parte, Valencia registra un 22,50% y Alicante un 20,38%.

Estos datos ponen de manifiesto que la destrucción de puestos de trabajo en la Comunitat Valenciana ha descendido en intensidad, el año pasado en el mismo mes se registraron más de 26.000 nuevos desempleados, pero también denotan que es necesario reformar el sector financiero para incentivar la actividad económica y la creación de empleo.

Para ello, es imprescindible adoptar medidas de choque que estimulen la contratación en sectores como la construcción, con incentivos para la rehabilitación de viviendas. Además es necesario reorientar la economía valenciana hacia nuevas actividades, que aprovechen el saber-hacer y los recursos existentes, para potenciar la mejora de la eficiencia energética, de incorporación de nuevos materiales, como forma de añadir innovación y competir aportando desarrollo tecnológico.

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