Unión General de Trabajadores del País Valenciano

En el manifiesto suscrito por UGT-PV, CCOO-PV y CEV, además de explicar la situación de infrafinanciación, infra inversiones y deuda que injustamente padece nuestra Comunidad, declaramos que no hay intencionalidad política partidista alguna y que sólo pretende concienciar a la ciudadanía de esta situación y reivindicar el trato justo que la Comunitat Valenciana merece. Y es exactamente así, no se trata de responsabilizar de nuestra situación a ningún partido político en concreto, porque, entre otras cosas, esta situación se arrastra desde siempre.

Dicho esto, que no acaba de querer creerse el PP, la responsabilidad de llevar a término un nuevo sistema de financiación autonómica que dé respuesta a nuestras necesidades de financiación y resuelva la abultada deuda, es de todos los partidos con representación en el Congreso de los Diputados, y no sólo del PP. Así pues, el manifiesto y la manifestación pretenden ser un clamor pacífico, civilizado y democrático de la ciudadanía valenciana, y de sus organizaciones políticas y sociales en el que, los ciudadanos, pueden y deben participar directamente.

Porque, a mi entender, la abulia de los valencianos y de sus representantes son causa primera que explica la desatención y el maltrato que padecemos. Desgraciadamente, una vez más, parece que la razón se supedita a la fuerza y que aquellos que pueden hacerla valer obtienen más réditos que los cargados de razones y razón. No se entiendan estas reflexiones, por lo demás poco originales, como un llamamiento a la fuerza; sino como un llamamiento a manifestar en las calles nuestro más que justificado hartazgo.

Ser una Comunidad Autónoma con 12 puntos de renta per cápita por debajo de la media y ser a la vez contribuyentes netos al sistema, es decir, solidarios con las demás Comunidades Autónomas, cuando debería ser justo al revés, nos da la medida del disparate que el actual sistema significa para los valencianos. El nuestro es un caso único, ninguna otra Autonomía es pobre y paga más de lo que recibe. Las hay que siendo ricas reciben menos de lo que pagan, pobres que pagan menos de lo que reciben y, lo insólito, ricas que reciben más de lo que pagan. Pero ninguna como la nuestra.
Nuestra Autonomía tiene un problema de ingresos, no de gastos. Nuestros gastos son inferiores a la media por habitante; otra cosa es la reputación ganada a pulso por inversiones fallidas, eventos, fastos y corrupción de una época ya superada; y aun así, gastamos menos que la mayoría de Autonomías.

A esta manifestación del 18-N se han sumado multitud de plataformas: Consumidores, Universidades, Asociaciones de Vecinos, Cooperativas, Dependientes, Agricultores, etc., etc. Todos tienen necesidades o reivindicaciones propias, o dicho de otro modo: prioridades de gasto.

Nosotros, las organizaciones sindicales, defendemos más innovación e inversión para un cambio de modelo productivo capaz de generar una potente base industrial y de servicios que cree empleo de calidad y con derechos, permita buenos salarios y garantice futuras pensiones dignas. También educación, sanidad y servicios sociales públicos, universales y de calidad.

Pero el 18-N, cada uno con sus motivaciones, saldremos a defender el trato justo que los valencianos y valencianas merecemos en financiación, inversiones y deuda, y no las prioridades de cada cual; por eso esta no es una manifestación de partidos u opciones políticas, sino de la sociedad valenciana en su conjunto.

En el 2019, cuando seamos llamados a las urnas para decidir quiénes nos representarán en Les Corts y formarán el Govern de la Generalitat, será el momento en que decidiremos nuestras prioridades políticas votando a unas u otras opciones políticas en función de este y otros criterios. Y para entonces, quien hayamos decidido que nos gobierne, deberá contar con los recursos que ahora reclamamos para cumplir con su programa.

El 18-N se trata de ayudar a conseguir esos recursos que la Comunitat Valenciana necesita, con argumentos, negociación y razones; pero también con el clamor de los valencianos y valencianas en una manifestación que debe ser histórica y con un único, simple y enérgico reclamo: Justicia para la Comunitat Valenciana.

 

0
0
0
s2smodern