ugt pven los medios levantePor Ismael Sáez Vaquero

La UGT en el País Valenciano aplaude la coherencia y la firmeza del Conseller Vicent Soler y del Presidente Puig, es decir, del Gobierno valenciano, en la reunión que sobre el objetivo de déficit para las Comunidades Autónomas se produjo la pasada semana en el CPFF . Decir NO a un acuerdo que fija aquél en el 0,6% supone un alivio y una mejora, pero que resulta del todo insuficiente para los intereses de nuestra Comunidad Autónoma que padece un injusto y reiterado maltrato por parte del Estado en materia de financiación e inversiones.

Desde el principio, este Gobierno ha denunciado y exigido “no ser más que nadie, pero tampoco menos que nadie”; y es esto lo que hasta ahora estamos siendo, menos que nadie. Firmar este acuerdo hubiera supuesto desdecirse de ese discurso, que no es victimista, sino una dura e incomprensible realidad que socava las posibilidades y potencialidades de nuestro Gobierno, que supone menos recursos para la dependencia, para la sanidad, para la educación y para los servicios sociales de los valencianos; que limita o entorpece nuestra capacidad de desarrollo, innovación, investigación y progreso; y que nos sitúa como la única Comunidad Autónoma que con un PIB per cápita 12 puntos inferior a la media es contribuyente neto y no receptor, como así debería ser.

Necesitamos un Corredor Mediterráneo ya, una línea ferroviaria con Zaragoza para este siglo y no la que padecemos, unas conexiones con el puerto de Valencia que den respuesta a las necesidades de una economía, como la valenciana, tan abierta al exterior y con una tradición exportadora tan contrastada; y necesitamos una financiación que nos permita ser lo que podemos ser y haga real el autogobierno.
Si atendiendo a intereses nacionales (por cierto, nosotros también somos Estado), se hubiera aceptado el acuerdo PP-PSOE, se hubiera puesto en entredicho el discurso de toda la sociedad valenciana que con tanto ahínco viene canalizando el Consell y se hubiera colocado a nuestro Presidente ante una clara posición de desventaja en la próxima reunión de Presidentes que debe abordar la nueva financiación autonómica.

El Partido Socialista debe entender que el PSPV tiene razones tan poderosas y sangrantes para los valencianos que ninguna razón de Estado puede anteponerse a ellas; y Ximo Puig debe hacerse, como ha hecho, con una voz propia en Ferraz que traslade con nitidez en su Partido las dificultades que un agravio tan incomprensible como incomprendido nos provocan.

La lealtad no es “pegar la cabotá”, sino defender con claridad y coherencia una posición que nos permita superar una situación injusta que nos esquilma y mantener allí donde toque este mismo discurso. Gobierne quien gobierne en Madrid, quien tiene la responsabilidad y el mandato de defender los intereses de los valencianos debe hacerlo. Se ha dicho “NO”, pero no  para confrontar, no para hacer un uso demagógico de lo nuestro frente a lo de los demás, no para obtener el aplauso fácil, sino para dejar constancia de nuestra realidad y sus dificultades, tan reales y tan poco conocidas.
Hemos firmado multitud de declaraciones y manifiestos promovidos por el Consell en defensa de esas inversiones y esa necesaria y justa financiación, hemos ido a Madrid a escenificar el descontento de la sociedad valenciana en un acto con escaso eco y ha bastado que el conseller Vicent Soler diga “NO” a un acuerdo PP-PSOE, para que se despierte el interés de la prensa en Madrid.

Está claro que queda mucho por hacer, pero este hecho vale más que mil palabras y otros tantos actos o manifiestos.

 

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