8 de junio de 2008

El hambre y los dineros. Rafael Cervera En estos días se ha estado hablando y mucho del incremento del precio de los alimentos, un incremento que afecta a todo el mundo de manera global y que no se recordaba desde hace por lo menos 30 años. Esta crisis además se produce en un momento en que la población mundial demanda más cantidad de alimentos, lo que a juicio de la UPA-PV constata que la agricultura y la ganadería son actividades estratégicas y deben de ser apoyadas de manera decidida por las administraciones.

A pesar de ello, en la última década grandes grupos de tendencia liberalizadora han lanzado una campaña de desprestigio de la agricultura y ganadería europea, creando una imagen de la PAC, como política excesivamente protectora de la producción agrícola y ganadera en Europa, obviando interesadamente su labor medioambiental, como sostenedora de la población en determinados territorios, sin olvidar que estas producciones aseguran la seguridad alimentaria, cosa que no siempre se puede decir de las exportadas.

Es más, hace pocos meses los grupos “anti-PAC” acusaban a los agricultores y ganaderos europeos de causar la ruina de millones de productores en los países en desarrollo, porque inundaban los mercados internacionales con productos a bajo precio y provocaban un descenso de los precios de los productos agrarios de esos países en vías de desarrollo. Varios meses después la situación mundial de los mercados agrarios se encuentra en una situación totalmente diferente, donde la existencia de cosechas por debajo del consumo nos ha conducido a unos niveles de stocks extraordinariamente bajos.

Por ello, desde la UPA-PV creemos que más que nunca es necesaria una apuesta decidida por la agricultura y la ganadería como actividad productora de alimentos, que permita alcanzar el objetivo marcado por el Secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, de duplicar la producción mundial de alimentos en las próximas dos décadas, con objeto de contrarrestar el fuerte crecimiento de la población mundial (de 2.500 a 6.100 millones de personas en medio siglo y unas previsiones de 8000 millones en 2025).

Porque si desmantelamos el sector agrario los 500 millones de ciudadanos europeos quedaríamos a expensas de la volatilidad y la especulación que caracteriza a los mercados internacionales, que no saben tanto de hambre como de dineros.

El hambre y los dineros. Rafael Cervera Firmado: Rafael Cervera Calduch, secretario general de la UPA-PV.

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