3 de agosto de 2007

Un momento decisivo para la Ford de Almussafes.Gonzalo Pino Los trabajadores de Ford se han ido de vacaciones con la incertidumbre de no tener claro su futuro laboral, sobre todo los más jóvenes. Ésta es la frase que podría resumir el momento en el que se encuentran las conversaciones que UGT y la dirección europea de la Compañía Ford estamos llevando a cabo desde hace tiempo, con el objetivo de alcanzar un acuerdo de inversiones.

Por lo tanto, y a pesar de la confianza que quiere transmitir el presidente de la compañía cuando dice que ha habido progresos considerables, en la última reunión celebrada el pasado día 19 de julio, en relación a la adjudicación de futuros productos a Valencia, su exigencia -la del presidente- de compromisos en materia de reducción de costes, cambios organizativos y flexibilidad laboral, son, a nuestro juicio, demasiado costosos para la plantilla y hacen muy difícil que se pueda compartir dicho estado de ánimo.

Estamos convencidos de que la mejora continua de la productividad es la mejor garantía para el mantenimiento de los puestos de trabajo que la Ford tiene en Valencia y de que para aumentar la productividad en la factoría de Almussafes hay que realizar inversiones económicas muy importantes para modernizar y poner a punto los procesos de fabricación.

Por eso, lo que nos preocupa ahora es que la compañía detalle pronto el programa de inversiones y clarifique la capacidad productiva de Valencia en el futuro, dando a conocer los nuevos modelos y los volúmenes de fabricación previstos para los mismos. Sería bueno que esto ocurra nada más volver de vacaciones y se ponga punto final a la inseguridad laboral en la que la compañía tiene sumida a esta planta y, consecuentemente, a sus cerca de ocho mil empleados y empleadas de plantilla y a los varios miles más de trabajadores valencianos que dependen en mayor o menor medida de la Ford.

La Compañía Ford conoce muy bien el compromiso sindical de UGT para atender las necesidades de fabricación en todo momento y sabe que tiene garantías de que así será en los próximos años. Lo que nosotros no podemos consentir es que se retrase más el anuncio de nuevos modelos e inversiones y mucho menos que la causa sea por la falta de apoyo económico de las autoridades autonómicas y nacionales.

Estamos en un momento decisivo para la factoría Ford de Almussafes y sería una temeridad -atribuible solamente a la compañía- que se rompiera el esperanzador proceso que aún continúa abierto y se desaprovecharan las oportunidades de ganancias que el acuerdo debe suponer no sólo para Ford, sino también para quienes día a día contribuyen con su trabajo -en las cadenas, en los talleres, en las oficinas- a la recuperación económica de la compañía, que tienen derecho a seguir manteniendo en el futuro las condiciones económicas y sociales que actualmente disfrutan.

Llegados a la anterior conclusión, se hace inevitable la necesidad de buscar pronto una salida a la situación y que ésta sea satisfactoria para todos. Ciertamente, partimos de un proceso esperanzador en cuyo último encuentro hemos seguido avanzando, como dijimos en su día. Pero ello no significa, como también dijimos, que vayamos a aceptar condiciones que rebajen de manera irreversible derechos laborales básicos de los trabajadores.

A nuestro entender, y a pesar de las dificultades del momento, esta situación tiene que finalizar con la manifestación de la compañía de su voluntad de invertir y asignar nuevos productos a Valencia sin condicionarlo a peticiones imposibles, con nuestro renovado y ampliado compromiso por la productividad y con el acuerdo de los gobiernos autonómicos y central de ayudar en lo que sea posible. Y tiene que acabar pronto: septiembre puede ser tarde.

Un momento decisivo para la Ford de Almussafes.Gonzalo Pino Firmado: Gonzalo Pino Bustos, secretario general de UGT en Ford

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