26 de julio de 2007

California o Florida ¿y China?. José Juan Giner El informe “Cifras clave en ciencia, tecnología e innovación en 2007”, presentado por el comisario europeo de investigación, Janez Potocnik, revela que la inversión en investigación y desarrollo (I+D) en China se ha multiplicado por 10 en sólo una década, alcanzando una cifra que, en términos de paridad de poder adquisitivo, supone la mitad de la inversión en I+D+i de los 27 países de la UE.

Por su parte, en la UE tiende a estancarse, sobre todo, debido a la falta de financiación por parte del sector privado, lo que le hace perder atractivo para la financiación internacional en comparación con EE.UU y Japón. En este sentido, China va camino de convertirse en una superpotencia científica, ya que a la enorme inversión pública en I+D, debe sumarse el fuerte peso, en la población activa, de trabajadores y trabajadoras dedicados al sector científico y tecnológico.

Desde 1990, la inversión en I+D de China ha aumentado en más del 20% anual y tiene previsto alcanzar en 2020 el 2’5% de su PIB. La UE, por su parte, a pesar de marcarse el objetivo de la Cumbre de Lisboa en el 3%, este informe sostiene que de mantenerse la tendencia actual se situará en sólo el 1’8% en 2010.

Por su parte, las universidades chinas ponen a disposición del mercado de trabajo más de 4 millones de titulados universitarios, un gran número de ellos en el ámbito de las ciencias, en particular ingenierías y tecnologías de la información, y cuenta con algunas de sus universidades entre las primeras en física, química, ingeniería, matemáticas y medicina.

Una economía sin innovación no es rentable a largo plazo y parece que China, sin olvidar que es un regímen totalitario que práctica una competencia desleal basada en unas condiciones laborales y salariales de sobreexplotación y que niega a los trabajadores y trabajadoras la libertad de organizarse en sindicatos independientes, ha llegado a esta conclusión antes de "morir de éxito".
 
 Por su parte, Europa y en particular España, es incapaz de formar los profesionales cualificados necesarios para competir en el futuro con EE.UU. y los países emergentes de Asia en la economía del conocimiento. España y la Comunidad Valenciana, en mayor grado, se encuentra en el furgón de cola en cuanto a gasto en educación, en I+D+i, en número de licenciados en ciencia y tecnología y en atracción de estudiantes investigadores extranjeros, factores todos ellos que inciden en la baja productividad de la economía valenciana.

Además, tal y como ha denunciado la UGT-PV, en la Comunitat, mientras se debate si se debe seguir el modelo económico de California o el de Florida, existe un problema de patrón de crecimiento, donde los sectores pujantes de la economía valenciana: construcción y servicios, no son grandes promotores de innovación y tecnología, agravado por el hecho de que el sector de las manufacturas basadas en tecnologías medias-altas está perdiendo peso.

Hoy por hoy, la competitividad de la economía valenciana, tal y como ha señalado la UGT-PV, pasa inevitablemente por su capacidad para producir bienes y servicios innovadores, de calidad, con un alto valor añadido y generar empleos estables y cualificados, ya que una de las claves del desarrollo es la economía del conocimiento, que pasa por dotarse de capital humano altamente especializado y creativo, capaz de ayudar a las empresas a adaptarse al nuevo entorno.

Por tanto, las expectativas de crecimiento de la economía valenciana van a depender del modelo económico y de las medidas que, en el futuro, adopte el nuevo Consell de la Generalitat para el período 2007-2011. Desde la UGT-PV seguiremos insistiendo en que la inversión del sector público y privado en I+D+i es la primera palanca de desarrollo y mejora de la productividad: para que las empresas valencianas puedan mantener y mejorar su competitividad hace falta invertir hoy, más que nunca, en conocimiento.

Ante las elecciones autonómicas de Mayo 2007, la UGT-PV planteó a los partidos la necesidad de alcanzar un compromiso para fortalecer la estructura económica de la Comunitat, y desarrollar una política industrial dirigida, tanto a los nuevos sectores intensivos en tecnología y conocimiento (los cuales tienen un efecto tractor y difusor de tecnología hacia el resto), como a los sectores menos intensivos en tecnología y conocimiento, que han agotado sus ventajas en costes y necesitan desarrollar nuevas ventajas competitivas, a través de medidas y actuaciones que presten especial atención a las Pymes.

Apoyo a la innovación en sus múltiples formas, desarrollo de economías externas a las Pymes y un alto nivel de capital humano, sustentado en una adecuada educación académica y formación permanente a lo largo de la vida, son para la UGT-PV las políticas que deben permitir situar a la economía valenciana en la senda de un crecimiento sostenido de la productividad, base sobre la cual construir nuevas ventajas competitivas para el crecimiento económico, la creación y la mejora de la calidad del empleo.

California o Florida ¿y China?. José Juan Giner Firmado: José Juan Giner Caturla, secretario de I+D+i de la UGT-PV

0
0
0
s2smodern