26 de noviembre de 2006

Publicado en El Mundo La Comunidad Valenciana ha basado su política de crecimiento económico, en el sector de la construcción, el turismo  y el incremento de la demanda interna, sin observar la importante pérdida de competitividad que muestra la economía valenciana, que está entre los principales motivos de nuestra actual situación de déficit comercial.

Por otra parte, durante estos últimos años apenas se han adoptado medidas para mejorar la competitividad de nuestras empresas. No se ha invertido suficientemente en capital humano. No se ha invertido suficientemente en  I+D+i, los esfuerzos de la  Generalitat no han sido los suficientes a nivel cuantitativo ni cualitativo para superar el 1% del PIB, muy lejos de la convergencia en I+D+i con Europa.

Como resultado, nuestra autonomía está viviendo más como una amenaza que como un reto la apertura de  nuevas economías, y lo que ello supone en términos de deslocalización industrial y pérdida de tejido productivo y de empleo. Frente a esta situación, el Gobierno de la Generalitat debe basar su estrategia en una palabra clave: la competitividad de nuestra economía y la creación de empleo estable y de calidad.

Una competitividad, que para la UGT-PV, requiere que el Consell apueste financieramente, de forma suficiente en el Presupuesto de 2007, por una política industrial sin exclusión que ayude a la industria valenciana, en su conjunto, a adaptarse y a aprovechar los enormes y complejos cambios que se están dando, favoreciendo la I+D+i empresarial, y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

Así mismo, desde la UGT-PV queremos resaltar la importancia del enfoque territorial que se debe dar a la política industrial, que también debe verse reforzado en los Presupuestos de la Generalitat para el  próximo año. Este enfoque territorial en la política industrial debe ser la respuesta, en muchos casos, al declive socioeconómico que, en determinadas zonas de fuerte concentración de sectores tan importantes para la industria valenciana, como el textil-confección, calzado, mueble o juguete, ha motivado la reestructuración y  el  redimensionamiento de actividades productivas preexistentes.

Por otra parte, es comúnmente aceptado que la generación de nuevas empresas, de nuevas actividades productivas, cuenta con un mayor valor añadido cuando tales actividades se basan en tecnologías de futuro con fuerte demanda. Las llamadas empresas de base tecnológica (EBTs) constituyen una pieza fundamental en el futuro empresarial. Pero para la creación de nuevas empresas surgidas a través de los procesos de investigación y desarrollo y facilitar los procesos de innovación tecnológica es necesario simplificar los procedimientos y reducir los trámites burocráticos, y, sobre todo, articular instrumentos financieros de capital-riesgo que estén dispuestos a promover y asumir ese riesgo empresarial de las EBT.

Por todo ello, desde la UGT-PV, consideramos que es necesaria una  política de la Generalitat de apoyo a la pequeña y mediana empresa, y en especial la microempresa, que, bajo el objetivo de la mejora de la competitividad de las mismas, sea capaz de aumentar su capacidad innovadora, es decir, de mejorar la capacidad tecnológica, organizativa y de gestión, logística, comercial y financiera de las pymes, la cualificación profesional y la calidad del empleo de sus trabajadores y trabajadoras, ya que la innovación tecnológica es esencial para el desarrollo socio-económico y la mejora de la calidad de vida de la Comunidad.

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Rafael Recuenco Montero. Secretario General de la UGT del País Valenciano
Firmado: Rafael Recuenco Montero. Secretario General de la UGT del País Valenciano.

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