Por Francisco Sacacia. Secretario Territorial Intercomarcal de UGT Comarques del Nord. 

Aún resuenan las consecuencias de las elecciones generales y autonómicas en el caso de la Comunitat Valenciana, cuando la semana que viene se celebran las elecciones locales y al Parlamento Europeo. Diferentes a las anteriores, pero igualmente importantes, ya que se vota a los que desde Europa deciden sobre todo aspectos relacionados con la economía (pesca, agricultura, déficit, etc.), y las locales en las que vamos a elegir a aquellos que durante los próximos cuatro años van a gestionar todo lo que nos afecta el día a día.

Me voy a referir a las elecciones a los ayuntamientos, ya que tienen una connotación especial. En los pueblos pequeños se vota más a la persona que al partido, ya que prima la proximidad de los candidatos y la relación que se tiene con ellos. Siempre ha sido así y no cambiará.

Harina de otro costal es en las ciudades pequeñas, medianas y grandes, donde lo que prima es, o debería ser, la trayectoria de los últimos tiempos, y su repercusión en los ciudadanos en temas como los impuestos (basura, IBI), inversión en planes de empleo y formación, deuda del consistorio…. Pero al mismo tiempo, influye muchísimo la pertenencia o simpatía por determinados partidos políticos, cosa totalmente lógica. De hecho si todo lo que se dice en campaña, después se cumpliera, estaríamos en la gloria, así que lo mejor será basarnos en hechos concretos y poner como ejemplo al ayuntamiento de Castellón, que cambió de signo político en 2015. Durante este periodo, ponemos en valor su apuesta por la formación y el empleo, en los que se ha pasado de gestionar un millón de euros a mas de 8 millones en programas de empleo, talleres, ferias, emprendimiento… y dentro del Pacto local por el Empleo, se ha pasado de invertir 0 euros, a 800.000 euros, de fondos propios, lo que podría hacer pensar que esto generaría un incremento de la deuda del ayuntamiento. Pues bien, en el 2015 la deuda del Ayuntamiento de Castelló era superior a 80 millones de euros, y en el 2018 no llega a 40 millones.

Como UGT, valoramos positivamente la inversión en formación, ya que es el futuro de nuestros jóvenes, y al mismo tiempo en los talleres y planes de empleo para posibilitar una salida a todas aquellas personas que tiene problemas para acceder o reincorporarse al mercado laboral.

Y NO NOS OLVIDAMOS de los impuestos, que está tan de moda ahora, con eso de que a la clase media les van a subir una burrada. A los que ganan mas de 130.000 euros dos puntos más de IRPF. A los que ganan más de 300.000, cuatro puntos más de IRPF. ¿Clases medias? A la inmensa mayoría no les afecta. Nos afecta el IBI por ejemplo, el cual ha bajado.

En conjunto valoramos positivamente el trabajo de la corporación municipal, aunque quedan temas pendientes como la reivindicación por parte de UGT, desde prácticamente el principio de la legislatura, sobre la carrera profesional, asunto que plantearemos como prioritario al nuevo equipo de gobierno municipal.

Ya dijimos, que creemos que un gobierno progresista a nivel estatal, autonómico y local, sería bueno para la ciudadanía, pero no es un cheque en blanco porque todas las propuestas planteadas durante los anteriores gobiernos vamos a seguir exigiéndolas.

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