Unión General de Trabajadores del País Valenciano

Por Ismael Sáez Vaquero, Secretario General UGT-PV.

A las bravuconadas, descalificaciones, mentiras y exageraciones que en relación a la jubilación parcial pactada con la anterior gerencia se vertieron por el concejal del ramo, se suman ahora las del Director Gerente que, en carta dirigida a la plantilla, despotrica del siguiente modo: “UGT y CCOO manipulan al colectivo y lo engañan sólo para conseguir un beneficio electoral”, “esta Gerencia, por muchas huelgas que se hagan, nunca aceptará hacer ninguna cosa ilegal”, ”no se pueden hacer 65 jornadas después de llegar a la edad de jubilación parcial. Lo ha dicho la Agencia Valenciana Antifraude, lo ha dicho un laudo y lo ha dicho el Ayuntamiento”, “UGT y CCOO tendrán que explicar por qué los trabajadores no cobrarán la subida salarial”, “vamos a romper con los vicios corruptos del pasado”, “sólo quería deciros esto, más allá de hojas sindicales que sólo buscan el enfrentamiento”.

Pues bien, vayamos por partes: no hubo un acuerdo, sino un preacuerdo sobre el posible nuevo sistema de jubilaciones parciales en la EMT, sometido a la consideración de la plantilla, que ésta rechazó en votación libre y secreta mediante voto en urna. La UGT ya expresó sus dudas sobre el referido preacuerdo, pero no quiso ser acusada de hurtar a los trabajadores la posibilidad de pronunciarse respecto al mismo y, por ello, lo suscribió con reservas y condicionado a la aceptación de la plantilla que, como queda dicho, ésta rechazó.

Nadie le está pidiendo a la empresa hacer ninguna cosa ilegal. Es perfectamente lícito pactar condiciones mejores que las establecidas por Ley para la jubilación parcial, porque se trata de normas dispositivas hacia arriba, esto es, que pueden mejorar lo establecido en la norma (es elemental, como diría el famoso detective).

Cita en apoyo de sus tesis a la Agencia Valenciana Antifraude, al laudo y al Ayuntamiento. Veamos: la Agencia es verdad que se sumó con entusiasmo a la dramatización de un supuesto fraude con el traslado a la fiscalía de no sé cuántos posibles delitos cometidos por la Gerencia anterior y la Representación de los Trabajadores, después dejaron a los Representantes de los Trabajadores en paz y se centraron sólo en la pasada Gerencia. No tenemos constancia de que la fiscalía haya apreciado delito alguno, lo que sí sabemos es que el traslado a la fiscalía se anunció en el momento en que estaba pendiente el pronunciamiento del laudo arbitral al que las partes decidieron someterse libremente. Una técnica poco presentable, en el mejor de los casos.

El también citado laudo, contra lo que se dice, le dio la razón a la Representación de los Trabajadores y declaró que la jornada de los jubilados parciales debía ser de 65 días, tal y como se había pactado, porque era el resultado de la negociación colectiva respecto de una norma disponible, dejando en pésimo lugar a una Agencia Antifraude que se dejó arrastrar con escaso rigor.

En cuanto al Ayuntamiento, qué decir: el Gerente sirve a quien le nombra. De manera que lo único relevante es el laudo, y este dice justo lo contrario de lo que la gerencia de la EMT dice que dice. Con este proceder, en el que ni se respeta lo dictaminado por un laudo al que uno libremente se somete, qué podemos esperar y qué lecciones podemos extraer sobre manipulación y engaño.

La explicación del por qué los trabajadores no han percibido la subida salarial y los atrasos es bien sencilla: porque la Gerencia de la empresa ha decidido incumplir lo pactado en convenio, ya que en ningún sitio se dice que esa subida pactada esté condicionada a alcanzar un acuerdo en materia de jubilación parcial. Es la Gerencia la que mezcla ambos asuntos como medida de presión, por no utilizar otra expresión más dura, pero también más ajustada a la realidad de lo que la EMT está haciendo con sus trabajadores (rehenes) y contra las Secciones Sindicales de UGT y CCOO.

De los vicios corruptos del pasado que abjuren sus responsables. Sería limpio y decente, libre de vicio, que el Gerente acuse con valentía y, si no tiene nada de qué acusarnos, que se excuse.

Todo esto, concluye el Gerente, en contraposición a las hojas sindicales a las que acusa de “que sólo buscan el enfrentamiento” y “un beneficio electoral”. Menuda manera de buscar el entendimiento y la paz por parte de la Gerencia enviar cartas a la plantilla como la que estamos analizando. Como queda dicho: todo un manual de lo que no se debe hacer en materia de Recursos Humanos.

¿Dirá algo el Alcalde?

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