2 de mayo de 2006

Miles de manifestantes exigieron al consell que frene la precariedad en el empleo y la alta siniestralidad, así como que se ponga coto al desmantelamiento industrial de las comarcas del Vinalopó, una demanda contra la crisis de los sectores tradicionales que se convirtió en una de las principales reclamaciones de la jornada. Los secretarios generales de UGT y CC OO, Óscar Llopis y José de la Casa, respectivamente, acusaron al Consell de pasividad ante la progresiva recesión industrial en Alicante.

El apoyo al proceso de paz para acabar contra el terrorismo encabezó la primera pancarta, junto a la demanda de empleo estable en igualdad. Puestos de trabajo para los empleados de Cemex y el respaldo a sindicatos o asociaciones policiales y de la Guardia Civil también se sucedieron en los discursos sindicales, además de la solidaridad con Palestina y el Pueblo Saharaui.

Acabada la marcha, en la Explanada, Llopis lamentó del Consell que no tenga una política industrial, lo que condena a las comarcas a un grave deterioro social. Además, urgió a la patronal a luchar no sólo por el agua y el AVE sino también para detener la destrucción de empleo, la explotación laboral, el desmantelamiento industrial y la alta accidentalidad laboral.

También advirtió a la alcaldesa de San Vicente del Raspeig de que la cementera no será moneda de cambio de la especulación en perjuicio de los empleos, y aconsejó al alcalde de Alicante que haga los colegios públicos prometidos y trabaje por mejorar los barrios, aumente la política social y que frene el urbanismo desaforado como modelo de la ciudad ya que el ladrillo y los servicios no pueden dominar el desarrollo de la ciudad de Alicante. El líder de UGT, además, apuntó que al primer mandatario de la ciudad habría que castigarlo a escribir en la pizarra muchas veces Alicante necesita un desarrollo sostenible. La manifestación partió casi a las doce del mediodía de las escaleras del instituto Jorge Juan y terminó una hora después en la Explanada.

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