Onda, 23 de marzo de 2006 

La seguridad y salud en el trabajo es sin duda alguna uno de los derechos que desde nuestra posición como organización sindical de clase defendemos con mayor contundencia y vehemencia. No puede ser de otro modo. Lo que está en juego cuando no se garantizan las medidas de prevención frente a las situaciones de riesgo en el trabajo, y las medidas paliativas cuando el accidente ya se ha producido, es la salud, la integridad física, y desgraciadamente, y cada vez en mayor grado, la vida de los trabajadores y trabajadoras. Los índices de siniestralidad laboral se encuentran en un proceso macabro de incremento imparable que viene a demostrar que los responsables de velar por la seguridad y la salud de los trabajadores y trabajadoras no están cumpliendo con sus obligaciones. La consecuencia inaceptable e inasumible es más accidentes y más muertos.

Las comarcas de la provincia de Castellón, y por tanto la nuestra, no son una excepción. Sólo en los dos primeros meses del año 2006 hemos sufrido más de la mitad de accidentes mortales de los que se produjeron en 2005. Un sólo muerto en el desempeño de su trabajo ya es un hecho condenable, pero de persistir la progresión salvaje que ahora sufrimos, el 2006 está llamado a ser uno de los años más negros en materia de siniestralidad laboral en nuestras comarcas. La consigna sólo puede ser una: No más accidentes, No más muertos.

Pero la siniestralidad, los accidentes, y sus consecuencias no son hechos que deriven de la casualidad o del azar. Bien al contrario, detrás de un accidente o una enfermedad profesional siempre existen causas que podrían ser evitadas de aplicarse las medidas preventivas adecuadas. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales de 1995 junto con sus reglamentos y normas de desarrollo, supuso sin duda alguna un avance cualitativo en la concepción y creación de políticas preventivas y de actuación frente a los riesgos laborales y sus consecuencias. Sin embargo, sólo estamos hablando de leyes, y las leyes no tienen sentido si no se aplican correcta e íntegramente. Así, desde la UGT-Millars-Plana Baixa-Palància, vamos a continuar exigiendo con firmeza que las empresas de nuestro ámbito de actuación cumplan con rigor con las medidas de protección y seguridad, con las obligaciones formativas e informativas hacia sus trabajadores, y con los mecanismos de participación de los mismos en materia de seguridad y salud. Nuestra tarea consiste en garantizar que la ley y las normas a las que hemos hecho referencia se cumplan estrictamente. Pero esa tarea no debe circunscribirse únicamente al ámbito empresarial, sino que debemos trasladar a las administraciones públicas y a los diferentes gobiernos (a través de los diferentes Organismos de la UGT), la exigencia de que velen con mayor contundencia y responsabilidad, y con mayores medios, por el cumplimiento de la normativa. Resulta más que evidente por ejemplo, que la Inspección de Trabajo debería dotarse de mayores medios materiales y personales para combatir sobre el terreno las causas de la siniestralidad laboral. Del mismo modo exigimos que se pongan en marcha sin más demora las medidas contempladas en la revisión del PAVACE y se constituya urgentemente la Comisión Territorial del INVASSAT en nuestra provincia como observatorio de las condiciones de seguridad y salud en el ámbito laboral.  

Por otro lado, desde la UGT-Millars-Plana Baixa-Palància, consideramos que las causas de la siniestralidad laboral no se limitan únicamente a los incumplimientos en materia de prevención de riesgos. Los altos índices de temporalidad en la contratación y de precariedad laboral potencian de manera directa el aumento de los riesgos laborales que posibilitan la existencia de accidentes. Que los trabajadores no tengan estabilidad en sus puestos de trabajo, y que por tanto no puedan llegar a adaptarse completamente a los mismos, y que la situación socio-económica obligue a muchos trabajadores a aceptar condiciones de trabajo en precario, constituyen en sí mismos factores de riesgo para su propia salud e integridad. Así pues, la lucha sindical contra esas dos lacras, conecta también directamente con la lucha por la protección de la salud y seguridad en el trabajo. 

Por todo lo expuesto el Comité Comarcal de la UGT-Millars-Plana Baixa-Palància, resuelve expresar su indignación y estupefacción por los índices de siniestralidad laboral que sufre nuestra comarca, el País Valenciano y el conjunto del Estado Español. Del mismo modo desde UGT-Millars-Plana Baixa-Palància exigimos al conjunto de la clase empresarial que adopte inmediatamente todas las medidas preventivas, formativas, informativas y de participación, necesarias para reducir los índices mencionados, al mismo tiempo que exigimos a las Administraciones Públicas que actúen contra esta lacra haciendo cumplir lo que establece el ordenamiento jurídico, adoptando asimismo medidas contra la precariedad y la temporalidad laboral como elementos que potencian directamente la existencia de accidentes de trabajo. El próximo 28 de abril de 2006 se celebra el Día de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, a día de hoy sólo puede ser una fecha trágica y triste. Nuestras exigencias pretenden, ni más ni menos, cambiar la impotencia de los trabajadores y trabajadores ante los riesgos que afectan a su salud y que muchas veces les cuesta la vida, por un futuro de auténtica seguridad y salud en el trabajo. Sólo si las partes implicadas en esta tragedia cumplen con sus responsabilidades ese futuro será posible. El Comité Comarcal de la UGT-Millars-Plana Baixa-Palància así lo exige.

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